México había sido el protagonista del partido inaugural de un Mundial en siete oportunidades (alguna de ellas de forma compartida, porque se jugaban múltiples encuentros a la vez ), y el resultado era de cinco derrotas y dos empates. A la octava, pudo alegrar al fin los corazones de sus aficionados con una victoria frente Sudáfrica en el emblemático Estadio Azteca.
El cántico podía ir dirigido a Williams, portero de Suráfrica , que no midió el peligro cuando en el arranque del juego desde atrás pasó a su compañero Abuela Sithole. El mediocentro recibió de espaldas algo agobiado, padeció la presión de Erik Lira y dejó la pelota en los pies de Quiñones, que no perdonó la posibilidad de transformarse en el primer goleador del Mundial 2026.
Repitió exactamente el mismo fallo varias veces Suráfrica , pero México no supo regresar a castigarlo. Y cometió algún fallo mucho más gordo porque Sithole, otra vez él, en uno de esos días que pasa de sueño a pesadilla, vio la roja al derruir a Brian Gutiérrez cuando enfrentaba la portería. Fue al filo del área, por tanto no penalti, pero sí expulsión. El partido que ya estaba bien difícil para los africanos se puso irrealizable.
Después del primer tanto, México tampoco fue una selección dominadora. Al encuentro le faltaba el ánimo que sí había en las gradas. Se movía regularmente en zonas inocuas, en especial para Sudáfrica , que parecía inofensiva. El aparato de Javier Aguirre cuando menos se asomaba de vez en cuando , especialmente en el momento en que Raúl Jiménez entraba en acción. Quiñones rozó el doblete con un lanzamiento al poste antes del reposo.
En superioridad, el duelo ya sí se transformó en un monólogo de México, en un partido solo de ida esperando que los tantos fueran cayendo. Todavía el público silbó alguna ocasión en la que los suyos movían la pelota demasiado retardado , pero no dudó en festejar el segundo tanto, de Raúl Jiménez, con esa cabeza que lleva cuidada con una cinta después de la fractura de cráneo que sufrió en un partido en 2020.
El «Canta y no llores» volvió fuertemente , pero fue interrumpido en el momento en que el árbitro fue al VAR a comprobar un manotazo de Zwane a Alvarado y entendió que merecía la expulsión. México perdió después a César Montes. El duelo se cerró con dos tantos y tres rojas.


